miércoles, 29 de octubre de 2008
Diario de un fumador (dia 9 )
Qué hambre más canina. Maldita sea. Qué hambre. Ya no sé ni qué comer. Ayer me hice un bocadillo de mortadela con nocilla y brotes de soja, y para picar pepinillos. Luego , cuando hice mis abluciones, me comí dos baguettes de pan relleno con chistorra y mahonesa y nata montada. Mientras eructaba, observé un coleóptero que pasaba por allí, y lanzé mi mano al aire. Lo maté. Mi instinto depredador había renacido de sus cenizas, provocadas por el fuego de la razón. Me comí el coleóptero. Como con uno no tuve bastante, salí a la calle y empezé a levantar alcantarillas para cazar ratas, que dicen que saben como el pollo bien rustiditas. No encontré ninguna, pero alguien había tirado cocidito en ese momento, yla verdad, almorzé muy bien. Más tarde , una vez que me echaron de 7 bares debido a un supuesto mal olor, me fuí al super y me compre 45 paquetes de donuts blancos, con chocolate y normales. La pregunta es... ¿Qué significa todo esto?.¿Voy a tender a infinito?. No importa demasiado. Si soy sincero, después de hacer los rehenes en la carnicería tengo para picar un rato. Y espero que esa gorda deje de mirarme con cara de pepito de ternera...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario