Hoy me he vaciado. Alguien me ha preguntado qué cambia cuando naces por segunda vez. Y yo le he contestado así:
Físicamente? Pues engordas, ya que coges otra vez carrerilla y comes como un desalmado.El nivel del sufrimiento sube exponencialmente, aunque luego te sorprendes quejándote de un rasponazo. Si tienes suerte, te pones mucho más fuerte. Si te deja un poco para allá el asunto, pues descubres cosas de tu cuerpo que no sabías.
Espiritualmente? O te reafirmas o eres una versión empeorada de ti mismo. Pierdes el miedo a muchísimas cosas. Miras a la gente y ves todos esos miedos. Ves como mienten. Ves alguna alegría, alguna lágrima, alguna indiferencia. Ves pedir perdón. Ves muros infranqueables, decepciones pasando como ríos, ves cariños fingidos. Ves compañeros de habitación que llevarías al cadalso. A otros que te hacen pensar la suerte que tienes. Ves gente que va a morir al día siguiente y no lo sabes, y al día siguiente te das cuenta de que lo sabías. Ves a las personas que acompañan a esos moribundos ser fuertes, tan fuertes como rocas de pedernal, hasta que sopla el viento oscuro y se derrumban enseguida. Ves a auténticos hijos de puta que sobreviven y se van de allí antes que tú. Ves a gente buena morir sola. Ves entre narcóticos y anestesias alguien como tú, lleno de cables, que lucha. Notas que lucha, no sé por qué, pero lo notas. Ves ojos que se llenan de lágrimas cuando dibujas el retrato de su padre muerto hace años, para que su madre que está ingresada sea feliz, porque era el amor de su vida. Ves represión en una habitación de hospital. Ves bajezas humanas para comer un plato de sopa. Ves idiotas vestidos de cura, de médico, de enfermera, de acompañante, de enfermo. Ves a tu madre llorar porque no soportas que esté 24 horas al día contigo, y no sabes que llora porque piensa que te vas.
Ves tu cuerpo reflejado en el espejo. Notas cómo has rozado el límite. Notas el dolor cuando te bañas, cuando tu padre te lleva a la ducha del hospital, para que te lave como cuando nacistes, desnudo y encogido, buscando sus manos.Notas el dolor agudo por la noche. Notas el sol cuando entra por la ventana. Ves a compañeros que , como tú, siguen adelante. Ves vidas y vidas. Todas alrededor, todas dentro, todas fuera. Y a ratos, comprendes. Sólo a ratos...
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1 comentario:
Ya te había leído en otro lado, y me parece precioso, sólo quería decir eso.
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